El urbanismo utópico

Una  de  las  respuestas  más  llamativas  es  el  urbanismo  utópico,  en  relación  con  los denominados socialismos utópicos o premarxistas: el propósito de crear un nuevo modelo de ciudad ideal que evite las lacras de la ciudad industrial. Las principales propuestas son:

  • Robert Owen (1771-1858). Industrial británico, introduce numerosas reformas sociales en su fábrica de New Lamark. En 1827 publica su proyecto de Sociedad Comunitaria, semirural, compuesta por 1.200 personas. Se organiza en torno a un núcleo central dedicado a las actividades públicas de la comunidad: escuelas, cocinas, biblioteca…, y cuatro alas (tres para personas casadas y una para niños). Talleres y almacenes se encuentran separados por jardines. Creará en EEUU New Harmony, como intento de plasmarlo en la práctica, pero resultará un fracaso.
  • Charles Fourier (1771-1837). Publicista y pensador francés, proyecta el Falansterio. Es un enorme edificio situado en el campo, concebido para 1.600 personas, y diseñado siguiendo el modelo de Versalles: será un auténtico “palacio social” consagrado al trabajo y la vida colectiva (no hay especialización: todos realizan todos los trabajos). En el cuerpo central se sitúan los comedores comunales,  bibliotecas,  un  templo;  en  las  laterales  talleres,  y  los  alojamientos  en  los  pisos superiores. Algunos seguidores intentaron llevarlo a la práctica, sin éxito.
  • Jean Baptiste Godin (1817-1889). Crea el Familisterio, variante del falansterio, en el que concede  mayor  autonomía  a  las  familias.  Estructuralmente,  se  compone  de  varios  edificios separados en torno a un patio central.