La pintura realista

El realismo es una corriente literaria y artística, que se impone a partir de 1850 y su objetivo es representar la realidad de forma objetiva y sin prejuicios. Es la manifestación artística del positivismo y, en muchos artistas, del socialismo. Esta influida por una nueva técnica: la fotografía. Los artistas más significativos de esta corriente utilizan el arte como instrumento de crítica de la sociedad burguesa o de expresión de las condiciones de las clases inferiores.

  • El realismo parte del romanticismo, que le ha abierto el camino con  la contemplación de aspectos de la vida real como lo popular o el paisaje,  pero elimina los prejuicios subjetivos con los que contemplaba la realidad el romanticismo.
  • El artista centra su interés en los temas que reflejan la realidad presente (“lo que está allí”). Muchos temas serán “polémicos” por representar  la gente corriente o por su gran carga crítica.
  • La técnica pictórica no aporta ninguna novedad.

La transición del Romanticismo al Realismo

  • Un nuevo paisaje: Corot y la Escuela de Barbizon

La influencia que ejerció en París la exposición de  pintura inglesa, sobre todo Turner y Constable, provoca el interés por encontrar formas nuevas con qué enfrentarse a la naturaleza. En este ambiente se forma en el pueblecito de Barbizon, una aldea cercana a París y al bosque de Fontainebleau, donde trabajaban, una escuela paisajística. Los pintores más representativos son Theodore Rousseau, Díaz de la Peña, Charles Daubigny, Jules Dupré y Constant Troyon.

Su objetivo es la observación directa de la naturaleza, a la que solo se puede interpretar correctamente si se vive en contacto con ella. En cierto sentido, ello implica el rechazo de la sociedad burguesa, industrial y urbana. Una sociedad llena de tensiones que ha roto el equilibrio entre hombre y naturaleza.

Transformaron el género paisajístico al ir desprendiéndose de los perjuicios románticos.  Aunque todavía mantienen alguno,  ya que eligen algún elemento atractivo del paisaje,  empiezan a poner el interés en la captación de lo concreto y a pintar directamente del natural por lo que pueden ser calificados de realistas.

  • Camille Corot (1796-1875) Se mantiene toda su vida como pintor independiente, sin adherirse a ninguna escuela, sin embargo, durante su formación absorbe la influencia de las distintas corrientes de su época: neoclasicismo y romanticismo.Admirador de Claudio de Lorena, viaja a Italia y, a su vuelta, asume algunos de los presupuestos del romanticismo. Sus cuadros se llenan de la fragilidad de los momentos irrepetibles y se cubren de una atmósfera fluida, móvil y vaporosa, como en “El bosque de Fontainebleau” de 1850.No se deja llevar, sin embargo, por la visión de la naturaleza de los románticos, sino que la ve tal cual es, no como se la imagina. Opta por la unión del hombre con la naturaleza.

    Sus paisajes captan el instante, la luz huidiza, la atmósfera que cambia según las horas. Descubre el el color cambia según las horas y las condiciones atmosféricas.

    Es uno de los primeros pintores preocupados por pintar al aire libre, quiere captar la luz, las calidades del aire. Obras como “La catedral de Chartres” de 1830 transmiten la sensación de una atmósfera real. Los colores se convierten en planos, en materia luminosa, que de alguna manera, anticipan el postimpresionismo y a Cezanne.

  • Théodore Roosseau (1812-1867) es el director del grupo. Siente debilidad por los árboles aislados de grandes proporciones.

Inglaterra. La Hermandad prerrafaelita

En 1848 aparecen en Inglaterra una serie de pintores que denuncian  la destrucción que la industria está causando en la naturaleza y defienden la vuelta a un estado de pureza que se encuentra en la Edad Media y en el trabajo artesanal. Rechazan la pintura academicista por considerarla vacía de contenido trascendente. Los temas preferidos se mueven entre la leyenda y la religiosidad, en ambientes de ensueño,  que remiten al mundo mágico medieval. Siguen el ejemplo de artistas anteriores a Rafael.

Este grupo tiene relación con el movimiento de Arts &Crafts, encabezado por William Morris, que pretendía el resurgimiento de los oficios artesanales.

  • Dante Gabriel Rossetti (1828-1882) es el principal representante de esta corriente. Su obra más conocida es Ecce Ancilla Domini que representa a la Anunciación. Sus mujeres, siempre del mismo aspecto, son  jóvenes con sugerentes cabelleras rojizas.

 Los pintores realistas franceses

  •  GUSTAVE CORUBET (1819-1877)

Nacido en el seno de una familia terrateniente, adopta una ideología socialista y revolucionaria aunque su ideología no condiciona la pintura. Es el pintor realista por excelencia: afronta la realidad prescindiendo de cualquier prejuicio. Considera que la realidad no es para el artista nada distinto de lo que es para los demás: un conjunto de imágenes que capta el ojo. Su preocupación constante es el tema. Es acusado de buscar temas extravagantes y feos que se apartan del ideal convencional de elegancia y distinción. No aporta ninguna novedad a la técnica pictórica. Su fuente de inspiración son los pintores del S. XVII como Caravaggio o la pintura española.

En 1850 hizo una presentación espectacular en el Salón de París, con varias obras, entre las que destaca Entierro en Ornans. Representa una escena cotidiana, tal como él la ve, revelando las actitudes de hipocresía de los asistentes (la rutina con que el cura desempeña su oficio, los monaguillos ajenos a la ceremonia, la ausencia de dolor en la familia y amigos que parecen estar allí por compromiso). El realismo también aparece en los retratos de los personajes rurales cuyos rostros parecen de la misma materia que la tierra.

El  cuadro causó impresión por el tema y por la crudeza con que representa a los personajes.

En Los picapedreros representa la dura realidad de la clase trabajadora. El ambiente del cuadro,  negro y angustioso,  y  los personajes que aparecen sin rostro, lo convierten en símbolo de la explotación.

Rechazado en los Salones por su carácter polémico y revolucionario, con ocasión de la Exposición Universal de 1855 en París, montó un barracón con sus principales obras, entre otras El estudio del pintor, en la que se representa a sí mismo junto a su musa y una nutrida representación de los personajes de su tiempo. Es una proclama de sus intereses estéticos: el pintor debe revelar al mundo la verdad.

  • JEAN-FRANÇOIS MILLET (1814-1875)

Representa el mundo campesino dignificando su trabajo. Los  personajes no aparecen idealizados: van vestido con ropas humildes y sufren por  el esfuerzo físico, pero se resignan. Sus obras principales son: Las espigadoras y El Ángelus

  • HONORÉ DAUMIER (1808-1879)

Muy comprometido socialmente puso al arte al servicio de la revolución y fue el pintor más crítico con la sociedad de su tiempo. Destaca como caricaturista en la prensa de la época y es un excepcional dibujante. En su pintura mostró la miseria que las gentes, retratadas con gran humanidad, padecían en las ciudades. El dibujo lo sustituye por manchas de color. Sus obras principales son: El vagón de tercera; La Lavandera y El Motín