El divisionismo o puntillismo

También llamado impresionismo científico o neoimpresionismo, llevaría hasta sus últimas consecuencias los principios científicos de la pintura impresionista. Tenía una técnica muy cuidada aplicando el color a base de pequeños toques, realmente puntos, que dan a los cuadros la apariencia de mosaicos.

Se diferencian del impresionismo por su preocupación por el volumen y por la geometrización de las formas, por lo que presentan composiciones muy cuidadas, claras y ordenadas.

Su existencia fue efímera debido a lo fatigoso de la técnica y a la falta de verosimilitud de las escenas representadas, pero la minuciosidad de su técnica influirá en corrientes artísticas posteriores como el constructivismo y las tendencias abstractas del siglo XX, como el futurismo.

  • Georges Seurat (1859-1891) es el creador de esta escuela neoimpresionista que se desarrolla entre 1883 y 1905. Esta tendencia continúa la investigación óptica del Impresionismo y aplica de forma más científica y racional  los principios de la teoría óptica de los colores de Chevreul. Su técnica consiste en representar dividir el tono en sus componentes, mediante pequeñas pinceladas en forma de distintos colores que, al ser percibidos por el ojo, recomponen  la unidad de las formas y de la luz.  Creían que está técnica haría los colores más brillantes y fuertes. Rechaza la ejecución  improvisada del Impresionismo.La obra maestra del divisionismo es  Un domingo de verano en la Grande Jatte. Instituto de Arte de Chicago. Seurat  empleó más de dos años en los que hizo más de 30 bocetos. El tema es de gran modernidad: una muchedumbre disfrutando del ocio de un domingo en una isla junto al Sena pero las figuras por su rigidez resultan arcaicas.  Las figuras se sitúan en planos superpuestos. La técnica es un ejemplo de puntillismo: uso de pequeñas y precisas manchas de color cerca unas de otras que se mezclan en la retina del espectador.

    El mismo tema aparece en Un baño en Asniers. 

  • Paul Signac (1863-1935) era discípulo de Seurat y teórico del movimiento. Interpretó subjetivamente los colores, y al final de su vida dejó de emplear los tonos puros. Tuvo especial predilección por los temas marinos (Puerto de Marsella, 1906) y por los de circo para captar el movimiento.