La pintura Postimpresionista

Hacia 1882 comienza la disolución del grupo impresionista por las divergencias de intereses y de estilo. En 1886 se celebra la última exposición conjunta. En torno a estas fechas, surgen artistas que, aunque influidos por el Impresionismo, abrirán nuevos caminos a la pintura.

El afán de los impresionistas por captar la luz natural había ido disolviendo las formas en el ambiente y los nuevos pintores quieren recuperar el dibujo, el volumen y el sentido del espacio, sin perder el color y dar más emoción y expresión a la pintura. No se trata de un grupo sino de individualidades.

Sus características generales son:

  • Partiendo del impresionismo cada artista lo revisará con un estilo personal. Cézanne se interesa por el volumen, Gauguin por el color, Van Gogh por los sentimientos y Toulouse-Lautrec por el dibujo.
  • Influirá en las vanguardias: Van Gogh en el expresionismo, Gaugin en el fauvismo y Cézanne en el cubismo.
  • En general les une el interés por la forma, el dibujo, el volumen y la expresividad; colores fuertes que sirven para definir planos y formas, empleados de forma expresiva; el gusto por lo exótico o los bajos fondos; los perfiles bien marcados, etc.
  • Rompen con la idea de imitar la realidad que era el fin de la pintura hasta entonces (los impresionistas también querían imitar la naturaleza al captar lo más fielmente posible las ilusiones lumínicas).

PAUL CÉZANNE (1839-1906)

Pintor francés considerado el padre del arte moderno por romper con la concepción tradicional del arte como imagen de la realidad. Era un hombre solitario con pocos amigos –uno de ellos el escritor Zola-. Expuso poco antes de 1895 y fue ignorado por el público durante su vida. Es contemporáneo de  los impresionistas y en sus primeras obras sigue los estilos de su época -del  romanticismo pasa al impresionismo- pero termina creando un estilo propio en el que recupera el dibujo y el volumen mediante formas geométricas basadas en el cilindro, la esfera y el cono. Las formas se definen mediante  pinceladas  cuadradas y uniformes, visibles,  que han sido llamadas constructivas; todo esto sin renunciar al color de gran intensidad con contrastes y  sombras coloreadas. En sus cuadros se potencia el primer plano, resultando comprimidos los demás y realiza pequeñas distorsiones fruto de la utilización de más de un punto de vista (bodegones).

La simplificación de las formas y su geometrización, así como el uso de distintos puntos de vista, lo convierten en punto de arranque del cubismo. También influye en los grandes coloristas como Matisse.

Sus temas preferidos son los bodegones, los paisajes provenzales cercanos a su ciudad natal, Aix-en –Provence, y desde 1890 la figura humana reflejada con una mínima expresividad gestual y aspecto inacabado.

 Su época más fecunda es a partir de 1890. Realiza retratos de una sola figura como La mujer de la cafetera, 1890, un personaje rotundo y monumental, donde todo se reduce a volúmenes puros. En Muchacho del  chaleco rojo, logra modelar a través del color. En sus bodegones Manzanas y naranjas, Cebollas y botella, 1895, prescinde de lo superfluo para concentrarse en las formas.

Entre 1890 y 1895 realizará diversas versiones de Los jugadores de cartas. El tema de las bañistas le obsesiona. En Las cinco bañistas o en Las grandes bañistas predomina lo lineal y huye de la sensualidad. Las formas se simplifican, la gama de colores es sobria y reducida y los contornos muy delimitados.

Los jugadores de naipes. Museo de Orsay, Paris.

Cezanne pintó cinco lienzos sobre jugadores de cartas entre 1890-1895. El tema está tomado de la realidad: los jugadores son personas reales, campesinos de la Provenza, que están concentrados en sus cartas. Para convertir al espectador en un observador de la partida,  dirige la atención hacia el centro de la composición donde se encuentra la botella y las manos de los dos protagonistas. La botella divide el cuadro en dos mitades cada una ocupada por un personaje. Su principal preocupación –que le separa de los impresionistas- es el volumen de las figuras. Las personas y objetos son simplificadas reduciéndose a formas geométricas. El color lo aplicada mediante pinceladas cuadradas y yuxtapuestas de diferentes matices para crear las formas y el volumen. Los gestos de los personajes son mínimos, contenidos, pero expresan claramente el enfrentamiento entre ellos.

VICENT VAN GOGH (1853-1890)

Nacido en Holanda. Es también un pintor solitario e incomprendido. Su vocación para la pintura la descubre  partir de 1880. En su primera etapa holandesa, influido por la obra de Millet, pinta asuntos realistas, con campesinos como Los comedores de patatas, 1885.

Después se traslada a París, entrando en contacto con los impresionistas  (influencia de la luz y el color), con Gauguin y Toulouse Lautrec.

En 1885 se establece en Arlés,  donde vive con Gauguin hasta que surgen problemas entre ellos, y  entusiasmado por la luz de la Provenza pinta figuras y paisajes de formas serpenteantes y flamígeras que traducen su fuego interior. Realiza Los girasoles (son más energía y luz que flores) y Mi cuarto de Arlés, donde utiliza colores puros complementarios, con predominio de azules y verdosos, que sugieren tranquilidad y descanso, pero la imagen refleja su estado de ánimo angustioso por la perspectiva oscilante, las paredes inclinadas,  los objetos inestables y los parches de colores puros sin sombras.

Su estado mental va empeorando: agrede a Gauguin, se automutiliza cortándose una oreja. Pinta Autorretrato con oreja cortada. Ingresa en el sanatorio de Saint Remy, donde realiza La Noche estrellada, 1889,  y El jardín del hospital. Su hermano Teo  le envía a Auvers-sur-Oise bajo el cuidado del doctor Gachet. Durante este tiempo hace muchas obras: El retrato del doctor Gachet, Iglesia de Ausvers, Campo de trigo con cuervos… pero finalmente se suicida dándose un tiro.

Su pintura se caracteriza por:

  • Expresión de los sentimientos, sus depresiones y angustias, y fuerte simbolismo  a través del colorido y la pincelada.
  • Empleo de colores vivos, puros  (amarillo, azul, rojo, verde), a veces agresivos, con contrastes cromáticos no frecuentes (amarillo sobre naranja). Los colores no corresponden con el color de la realidad.
  • Pincelada muy característica, densa (con mucha pasta), alargada y sinuosa,  que provoca una vibración  óptica, expresión su inestable estado de ánimo.
  • Poco interés por la perspectiva: logra una cierta profundidad espacial usando pinceladas más largas y separadas en el primer plano y más pequeñas y compactas al fondo. En los interiores usa juegos extraños de perspectivas y de contrastes de luz.

Sus pinceladas intensas y el uso de colores violentos y arbitrarios influirán en el expresionismo y también en el  fauvismo por su colorido brillante.

La noche estrellada. Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Van Gogh pinta esta obra durante su estancia en el hospital psiquiátrico de Saint Remy, en Provenza. La imagen no es el pueblo real sino una recreación del propio artista. El cielo es el auténtico protagonista y ocupa casi todo el lienzo. Es un tema simbólico con un ciprés en primer término que refleja su creencia de la muerte como un viaje a las estrellas siendo el cielo nocturno, de grandes espirales y círculos,  una especie de mapa del viaje. La presencia del ciprés, árbol muy relacionado con los cementerios, refuerza la idea. En la composición predomina la horizontalidad, sólo rota por el ciprés y la torre de la iglesia. La obra destaca por su colorido: el cielo no es negro sino de un azul brillante y en él destacan las estrellas blancas y un enorme sol amarillo (amarillo, el azul y el verde son  sus colores preferidos). Las pinceladas gruesas y agitadas del cielo contrastan con la quietud y tranquilidad del pueblo hecho con pinceladas más pequeñas y finas. Van Gogh se aleja como otros pintores postimpresionistas de la representación de la realidad para crear un arte expresivo y simbólico que influirá poderosamente en el expresionismo del S. XX.

PAUL GAUGUIN (1848-1903)

Pintor y escultor francés. Su vida es bastante compleja. Se inicia en el  impresionismo con Pizarro, pero se apartará de él, ya que pretende recuperar el dibujo sin perder el color, dar más emoción y expresión a la pintura. Para él,  el cuadro no necesita reflejar la realidad porque para eso está la fotografía.

Deja  una vida confortable, familia, mujer e hijos y se instala pobremente en París y Bretaña y después, descontento con la sociedad, se traslada a Tahití, pensando encontrar el paraíso y el mundo primitivo que guarda lo esencial del ser humano.

Su obra se suele dividir en dos etapas, aunque presentan cierta unidad estilística:

  • La etapa bretona donde representa el arcaísmo y las supersticiones de de sus campesinas como en  Visión después del sermón y en el Cristo amarillo, 1889.
  • La etapa polinesia donde pinta los desnudos exóticos y la serenidad de las mujeres tahitianas y los rituales paganos en medio de una naturaleza paradisiaca y gran derroche de colorido. Destacan Nafea Faa Ipoipo? (¿Cuándo te casarás?), Jóvenes tahitianas, Manao tupapau, etc.

Su obra se caracteriza por:

  • El color puro –tal como sale del tubo- y plano con tonos fuertes, vivos y muchas veces arbitrarios que dispone en grandes planos delimitados por contornos muy marcados.
  • Las composiciones son sencillas y sin perspectiva.
  • Las formas simples, casi abstractas, con aire de “primitivismo”.

Anuncia el simbolismo y su sentido del color influirá en los fauvistas y expresionistas.

Mata Mua (Érase una vez) (1892). Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Cuadro perteneciente a la etapa polinesia de Gauguin. El pintor se traslada a Tahití para conocer una civilización primitiva antes de que fuera destruida por la colonización francesa y la cristianización. Allí esperaba encontrar el “paraíso original” en el que las personas vivían en armonía con la naturaleza y con los dioses. El título del cuadro hace referencia a “ese mundo que se fue”. En 1892 regresó a Francia para vender sus cuadros de temas tahitianos, pero no fueron comprendidos ni gustaron por sus colores excesivamente brillantes, sus perspectivas planas y sus temas enigmáticos. El autor tuvo que escribir un libro, Noa Noa, para explicar el sentido de sus cuadros y las costumbres de Tahití.

El centro del cuadro está ocupado por un enorme tronco de árbol que divide la escena en dos partes: a la derecha una pareja de jóvenes que está sentada en actitud serena –una toca la flauta y otra escucha-; a la izquierda, un grupo de mujeres danza en torno a una estatua de la diosa Hina (la luna). Las ceremonias religiosas despertaron el interés de Gauguin desde su estancia en Bretaña. El paisaje es idílico aislado de la civilización. Usa colores planos, puros e intensos,  para representarlo: los verdes para el valle y los morados para las montañas. Los colores no intentan imitar a la naturaleza sino que son utilizados de forma arbitraria para intensificar la expresividad. Por ello, se considera el precursor del fauvismo.

HENRI TOULOUSE-LAUTREC (1864-1901)

Lleva  vida de rico bohemio en el barrio parisino de Montmartre. Frecuenta cabarets, cafés, etc.   En sus cuadros –como en Bailando en el Moulin Rouge-  refleja el ambiente de la vida parisiense, sobretodo de los salones nocturnos: bailarinas, cantantes y prostitutas son sus modelos.  Es el creador del cartel, usando la litografía.

Lo más característico de sus pinturas es el dibujo rápido, con trazos cortos, colores puros y brillantes, con el que capta el movimiento y la carga irónica y caricaturesca.

Su estilo enlaza con el diseño y la publicidad.