Apuntes escultura del siglo XX

LA ESCULTURA: INVENCIÓN DE FORMAS EXPRESIVAS.

La escultura expresión de la angustia del hombre actual.

Es posible que sea el arte escultórico el que experimenta una revolución más radical en el siglo XX. La historia de la escultura está presidida por la figura humana, inspirada en algunas ocasiones por un afán expresivo, pero en general dominada por el deseo de la armonía y la belleza. Una escultura actual es algo radicalmente distinta. Sus tendencias evolucionan siguiendo un camino paralelo al de la pintura. Durante algún tiempo sigue el arte escultórico los caminos trazados por Rodin, pero el Cubismo supone ya la ruptura definitiva con la tradición; la figura humana pierde su omnipresencia para dejar paso a las formas geométricas. Mas no es la plasticidad espacial de la geometría el fundamento de la escultura de nuestro siglo sino cierta propensión al patetismo, que convierte al lenguaje escultórico en otro medio de expresión de la angustia del hombre actual.

La intensificación expresiva ofrece a principios de siglo dos tendencias, la dramática, de Ernest Barlach, y la que se convierte en testimonio de los seres resignados a un sufrimiento invencible y que tiene su mejor representante en Wilheim Lehmbruck. Aprovechando las aportaciones geométricas del Cubismo tres escultores van a contribuir a la invención de formas nuevas: el rumano Brancusi y los españoles Julio González y Gargallo.

Invención de formas nuevas.

Brancusi es el más grande de los innovadores del lenguaje escultórico. Frente a la exuberancia emotiva de Rodin busca formas puras. Uniendo formas del Cubismo y la potencia comunicativa del Expresionismo crea algunas de las obras más originales de la plástica actual, como Pájaro en el espacio. Aunque llega a una extraordinaria estilización no acepta el arte no figurativo; el punto de partida es siempre algo real. A Brancusi le atrae todavía el volumen cerrado y dentro de él es capaz de formular insinuaciones figurativas. Raras veces se encuentra un maestro que sienta con tanta intensidad los materiales, el bronce, el mármol, la madera,… En estos materiales insufla un aliento espiritual: por ejemplo en sus Pájaro en el espacio el ritmo dinámico se ha entendido como la tensión ascensional de la vida, de la que el espacio y el pájaro serían símbolos.

Los españoles, González y Gargallo, son los grandes innovadores del trabajo en hierro. Julio González, partiendo de formas cubistas llega hasta la abstracción. Gargallo descubre primero en las chapas de hierro su configuración geométrica, pero pronto llega a aprovechar los espacio vacíos y a dotarlos de fuerza, lo mismo que a las aristas. El profeta, su obra más conocida, ofrece formas cubistas pero se mueve dentro de los presupuestos espirituales del Expresionismo.

El Expresionismo es una constante del lenguaje escultorico; los artistas descubren la intensidad expresiva de las deformaciones y el vitalismo de los gestos crispados. Alberto Giacometti en sus primeras obras de los años veinte investiga en las metamorfosis (La mujer cucaracha). Pero a diferencia de la pintura, el paso del Expresionismo al Surrealismo se efectúa poco a poco y casi de manera imperceptible. Así, las obras de Giacometti entre 1925 y 1935, buscan la representación de un universo onírico; el Palacio de las cuatro de la mañana recuerda la concepción urbana de los recintos vacíos de De Chirico. Entre los españoles el Surrealismo sugestiona al propio Joan Miró, quien alterna de vez en cuando algunas creaciones escultóricas con su pintura.

La tragedia de la Segunda Guerra Mundial provoca de nuevo una vuelta al Expresionismo. Los escultores insisten en las deformaciones y en los gestos de angustia o en las formas geométricas gesticulantes, como Zadkine en su terrorífico El grito.

Henry Moore en su biografía artística puede encontrase una serie de influencias superpuestas: románico ingles, Juan Pisano, Miguel Ángel, Picasso, el Surrealismo. Todo lo asimila hasta que su arte alcanza su madurez y muestra que sin esa herencia habría conquistado igualmente los perfiles de su estilo personal. Su humanismo se concreta en una serie de temas, de los que no puede evadirse: grupo familiar, maternidad, guerrero herido, personas echadas. La figura es tratada como si fuera arquitectura, adquiriendo un aire monumental. Su profundización de la forma–expresión se mueve entre la abstracción, la figuración y la semifiguración. Es un artista original cuyas invenciones morfológicas han revelado las posibilidades que la revolución plástica ha abierto a los artistas. Quizás la obra más conocida y más representativa de Moore sea su Grupo familiar del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

ABSTRACCIÓN Y MOVIMIENTO EN LA ESCULTURA.

Dentro de la escultura abstracta, la escuela denominada Constructivismo busca la forma al margen de la masa, prefiriendo un desarrollo de las superficies en el espacio; tal es el estilo de los hermanos Pevsner quienes, a diferencia de Brancusi, cultivan las formas ahuecadas antes que los volúmenes cerrados.

Naum Gabo Pevsner pensó en aplicar a las formas escultóricas teoremas matemáticos de la ingeniería, y publica su manifiesto, en el que exalta la sustitución del volumen cerrado, la potencia de la línea y la valoración del espacio, tiempo y luz como coordenadas que debe asimilar el arte escultórico. Realiza la primera escultura cinética del mundo. Antonio Pevsner se distingue por los desarrollos helicoidales de superficies curvas formadas por varillas de bronce, como la Columna de la paz.

La abstracción es asimismo la fase final del arte de algunos españoles. Alberto Sánchez muestra un claro horror al vacío, que tan bien había aprovechado Gargallo. Chillida abandonó sus estudios de arquitectura para esculpir enormes bloques de hierro, en los que parece haber señalado el punto de encuentro de arquitectura y escultura.

La escultura tradicional había representado el movimiento fijo. En el siglo XX los escultores futuristas superponen láminas o deshacen las superficies rugosas para presentar posiciones sucesivas de una figura. Boccioni opone el volumen cerrado al volumen abierto. El paso definitivo lo da la escultura cinética, inspiradora de obras que se sostienen de manera inestable sobre un precario punto de apoyo, que giran con el viento o se mueve de forma continua por una sistema descompensado de pesos. Calder crea obras accionadas por motor, a las que denomina “móviles”. Nicolás Schöfer realiza una síntesis de la pintura, la escultura y el cine, en combinaciones en que las formas coloreadas se suceden sin interrupción.

Las innovaciones plásticas del siglo XX podríamos sintetizarlas en varios principios:

  1. El hueco (Gargallo).
  2. Deformación (Moore).
  3. Incorporación del espacio (Pevsner).
  4. Abstracción (Chillida).
  5. Movimiento (Calder).