Apuntes sobre la estructura urbana

Los diferentes usos del suelo delimitan la existencia de varios sectores dentro de la ciudad, cuya distribución espacial configura una determinada estructura urbana.

El centro de la ciudad

El centro suele ser la parte más antigua y activa de la ciudad, además de concentrar los principales monumentos e hitos culturales (cines, teatros, museos, etc.) y la actividad económica más dinámica. En ocasiones recibe el nombre de casco antiguo o centro histórico.

El centro atrae a la población de toda la ciudad y de su área de influencia. Por este motivo se encuentra muy bien comunicado y presenta un elevado tráfico de vehículos y de personas, que suelen congestionar la zona. Esto ha provocado que desde los ayuntamientos se tomen medidas para restringir la circulación de vehículos, como peatonalizar ciertas calles, y que muchos comercios y empresas se trasladen a la periferia, junto a las vías de acceso a la ciudad.

En este sector céntrico de las ciudades de los países más desarrollados se encuentra el CBD (Central Business District) o Distrito Central de Negocios. Recibe el apelativo de central porque es el espacio más destacado de la ciudad. En él se asientan el comercio minorista más selecto, las sedes de las grandes empresas y de los mayores bancos, numerosos departamentos de las administraciones públicas y los más concurridos locales destinados a cultura y ocio.

En las ciudades antiguas persiste aún un importante uso residencial en este sector. Hasta hace poco tiempo, la mayor parte de las viviendas estaban ocupadas por población marginal de escasos recursos económicos y de avanzada edad. Pero en los últimos años se ha producido un acelerado proceso de ocupación del centro de la ciudad por las actividades terciarias, en detrimento de los usos residenciales. Esta demanda ha provocado una creciente elevación de los precios del suelo y de los alquileres. Por ello, aunque el número de residentes es pequeño, cada vez tienen una mejor posición económica.

La especulación y la escasez de suelo han conllevado la construcción de edificios de altura cada vez mayor. El incremento de las actividades terciarias ha multiplicado el tráfico y ha surgido el problema de la contaminación atmosférica, de difícil solución .

Las zonas residenciales

En estas áreas, las viviendas ocupan la mayor parte del suelo urbano. Su distribución zonal responde a las posibilidades económicas de los habitantes.

  • Las clases acomodadas habitan en los lugares con los mejores servicios (transportes, comercios, zonas verdes, etc.). Disponen de medios económicos para decidir dónde fijan su residencia: en barrios elegantes del centro monumental o en urbanizaciones enclavadas en las afueras de la ciudad (suburbios).
  • Las clases menos adineradas habitan en las peores viviendas del centro de la ciudad o en polígonos residenciales construidos en la periferia, masificados y que presentan carencias de equipamiento e infraestructura.

La periferia industrial y comercial

Tradicionalmente, las industrias se situaban en el centro de la ciudad. En los últimos tiempos, las grandes industrias se han trasladado a los polígonos industriales de la periferia debido a dos causas: en primer lugar, las leyes dictadas en muchas ciudades para evitar la contaminación y, en segundo lugar, la elevación de los precios del suelo urbano, que expulsa fuera de la ciudad las actividades que necesitan gran espacio para su desarrollo. Estos polígonos industriales se localizan junto a las vías de transporte.

Por otro lado, las pequeñas industrias limpias (es decir, no contaminantes), muy especializadas, se encuentran diseminadas por toda la ciudad.

El pequeño comercio se distribuye por los barrios residenciales, mientras que el comercio especializado y de mayor calidad se agrupa en las áreas céntricas. En los últimos tiempos, se han creado grandes centros comerciales y de ocio en la periferia.

Fuente: Kalipedia

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