Apuntes sobre la Europa de la Restauración

– Características generales de la Europa de la Restauración

Desde el punto de vista cronológico la Europa de la Restauración abarca un periodo que va desde 1814, fecha de la caída de Napoleón, hasta 1830, época de las revoluciones burguesas.

Durante este periodo de tiempo se pretende rehacer el mapa de Europa y borrar de ella las ideas de la Revolución Francesa, difundidas por Napoleón y sus ejércitos. Se aspira a crear un nuevo orden internacional.

La historiografía actual considera que la Restauración no fue una época de total vuelta atrás, sino que se mantuvieron ciertos logros (supresión del régimen feudal y reparto de la tierra) conseguidos durante el periodo revolucionario. De hecho, fueron muchos los grupos (campesinos, comerciantes e industriales, intelectuales,…) que se vieron amenazados por este intento de restaurar el antiguo orden, de ahí que se produzcan continuas fricciones entre las fuerzas ligadas al Antiguo Régimen y las nuevas fuerzas que se van fraguando durante la revolución industrial. Aparentemente en 1814 triunfó la tradición.

Durante esta época triunfará el principio del «equilibrio europeo» que se puede interpretar desde una doble dimensión:

– Interna (dentro de cada país): defensa de los principios de legitimidad y absolutismo y vuelta a la sociedad de Antiguo Régimen

– Externa (política exterior): no permitir la formación de una gran potencia territorial europea y triunfo del principio de solidaridad de los monarcas frente a subversiones liberales.

La Restauración tendrá su propia base  ideológica  valorándose la Edad Media (entendida como una etapa de armonía social, con estamentos definidos por su función, dominada por el cristianismo, con un corporativismo gremial y con unos reyes paternales y justicieros), el sentimiento y el irracionalismo frente al racionalismo propio de la Ilustración; defienden la jerarquización de la sociedad y la alianza trono-altar (Iglesia- Monarquía absoluta). Será la antítesis de la Ilustración del siglo XVIII. Principales autores  serán Joseph de Maistre, Bonald, Burke,…

En el campo de las ideas, la reacción frente a los dogmas revolucionarios (soberanía nacional, división de poderes, igualdad jurídica) cristalizó en una defensa de la tradición, que se expresará en dos actitudes ideológicas:

  • Conservadurismo: el conservador no es enemigo del cambio de las instituciones, pero exige que se realice sin violencia, dentro de un respeto a la tradición y con un ritmo lento. Su principal representante fue Burke.
  • Reaccionarismo: el reaccionario es un tradicionalista inmovilista, desea poner en vigor la tradición o el pasado, cargado muchas veces de inexactitudes idealistas. Sus principales representantes fueron De Bonald, De Maistre, Lammenais y Haller.

Principios teóricos de la Restauración

Principio de legitimidad: este principio implica dos cosas: en primer lugar los reyes deben tener su justificación en la pertenencia a una dinastía histórica, es decir, la única instancia legitimadora para ocupar el trono será la historia y la tradición, todo lo demás será usurpación. En segundo lugar, el rey legítimo no puede estar limitado por ninguna ley, ya que su poder es de origen divino, de lo cual se deriva que tanto la soberanía nacional como la popular constituyen una herejía.

Principio patrimonial: son las fronteras las que marcan el límite de la «propiedad» de los príncipes, no el criterio de las patrias, las razas, las lenguas o las culturas, ni el criterio de las fronteras naturales que vienen defendiendo los movimientos nacionalistas incipientes.

Principio del equilibrio: hay que crear un nuevo orden internacional en torno a las grandes potencias y garantizado por ellas; se proclama la necesidad de impedir toda posible tentación hegemónica de un país sobre los demás; con este criterio será preciso rehacer el mapa de Europa.

Principio de intervención: visto el poder expansivo de las ideas revolucionarias, se acuerda que la revolución en un país cualquiera afectaría también a los demás y justificaría, por tanto, la intervención para reprimirla.

B. EL CONGRESO DE VIENA

Entre 1814 y 1815 las potencias vencedoras de Napoleón (especialmente los miembros de la Cuádruple Alianza: Rusia, Austria, Prusia y Gran Bretaña) se reunirán en tres ocasiones para tratar asuntos referentes a la paz inmediata.

Destaca en primer lugar la Primera Paz de París (mayo de 1814) celebrada tras la Batalla de las Naciones en la que se decide la abdicación de Napoleón, su retiro a la isla de Elba, y la restitución en el trono francés del Borbón Luis XVIII. Francia volvería a sus fronteras de 1792 y no tendría que pagar ningún tipo de compensación económica, gracias a la habilidad de Talleyrand.

En Septiembre de 1814 se reúne en la capital austriaca un Congreso con la intención de replantearse la vida europea. Las potencias que prevalecerán en el mismo serán:

– Austria, representada por Francisco I y sobre todo por Metternich

– Prusia, Federico II

– Rusia, zar Alejandro I

– Inglaterra con Castlereagh

– Francia, que consigue quedar representada gracias a la política de Talleyrand quien la representará.

El nuevo mapa europeo

Fruto de este Congreso tras el que se logrará la restauración de las antiguas monarquías (legitimismo) así como la vuelta al Antiguo Régimen gracias a la alianza política-religión, será la remodelación del mapa europeo que quedará configurado de la siguiente forma:

– Prusia se anexiona parte de Polonia, parte del Rhin y parte de Sajonia

– Los 39 Estados alemanes que había concentrado Napoleón pasarán a formar la Confederación Germánica asumiendo todos la superioridad de Austria y de Prusia.

– Rusia se anexiona la mayor parte de Polonia, también Finlandia y Bessarabia

– Inglaterra conservará sus adquisiciones coloniales: Malta, las Islas Jónicas,…

– Francia se verá obligada a pagar sanciones en metálico sin ningún tipo de amputación territorial

– Austria se anexiona los territorios de Venecia y Milán

– Se produce una unión artificial de Bélgica y Holanda

– Suecia recibe Noruega.

En definitiva, lo que se produce es un engrandecimiento territorial de las grandes potencias (Rusia -que consigue penetrar territorialmente en la Europa del Este-,Austria y Prusia) y la creación de estados-tapones en torno a Francia que sirvieran de colchón ante posibles rebrotes revolucionarios.

Se puede decir que la Europa que sale del Congreso de Viena es una Europa artificial que a la larga provocará tensiones nacionalistas por la artificialidad de las fronteras que aquí se establecen.

El Congreso finalizará de una manera accidental cuando Napoleón regrese a Francia e instaure el Imperio de los 100 días (20 de marzo de 1815- 18 de junio de 1815) siendo derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo (18 de junio de 1815).

Tras este acontecimiento tendrá lugar la tercera reunión de las potencias en la Segunda Paz de París (20-XI-1815) en la que Francia se verá obligada a pagar compensaciones territoriales y económicas: El Sarre pasa a Prusia; se recuperan las obras de arte sustraídas por los generales franceses en sus campańas; se ocupa militarmente el suelo francés como garantía del pago que Francia debía realizar como indemnizaciones de guerra,…

C. LAS GARANTÍAS DIPLOMÁTICAS DE LA RESTAURACIÓN

La Santa Alianza

Esta acontecimiento ha de enmarcarse después del regreso de Napoleón de la isla de Elba, cuando los reunidos en Viena toman consciencia sobre la necesidad de crear garantías de estabilidad para el orden que pretendían establecer.

Responde al sistema Metternich del equilibrio interno (lucha y control policiaco contra cualquier conato liberal o nacionalista que atentara contra la legitimidad de los reyes) y equilibrio externo (vigilancia en política internacional para evitar que una potencia se impusiese a lasdemás).

Será suscrito por el zar Alejandro I de Rusia (su gran impulsor), Francisco I de Austria y Federico Guillermo III de Prusia el 26 de Septiembre de 1815. Al año siguiente se incorporarán Francia y España. En el documento se manifiesta el nexo común de la religión y el paternalismo de los monarcas absolutos hacia sus súbditos. Pero a pesar de que la Santa Alianza se presentaba abierta a cuantos se identificaran con sus principios, su redacción estaba hecha de tal modo que excluía a:

  • Gran Bretańa: el rey, impedido por las leyes, no podía firmar pactos personales
  • Turquía: excluida por el carácter cristiano del pacto; el Sultán era el único monarca absoluto no arropado por la Alianza.
  • El Papa: no podía adherirse a un pacto que era cristiano pero no católico

Algunos historiadores ven en la Santa Alianza la continuación de la Universitas Christiana medieval según la cual debiera organizarse un poder político en Europa en el que el peso de la Iglesia fuese fundamental.

La historiografía más actual considera que la Santa Alianza fue sólo una simple declaración de principios que no resolvía las dos cuestiones fundamentales planteadas en 1815: el castigo a Francia por haber apoyado de nuevo a Napoleón y la seguridad interior de los Estados.

– La Cuádruple Alianza

Dentro también del sistema Metternich se encuadra la Cuádruple Alianza se será la base de las relaciones internacionales europeas entre 1815 y 1830. Su gran impulsor será el británico Castlereagh y será firmada por Gran Bretaña, Prusia, Rusia y Austria. Sus bases serán las siguientes:

– Compromiso de mantener, incluso por la fuerza, los cambios impuestos por el Congreso de Viena

– Celebración periódica de Congresos para resolver los asuntos internacionales

– Vigilar y controlar la ideología liberal

– Principio de intervención si se producían disturbios graves de tipo liberal

La Cuádruple se convertirá en Quíntuple Alianza cuando, tras el Congreso de Aquisgrán de 1818, sea admitida Francia.

Destacará su intervención en Nápoles para aplastar la revuelta de los carbonarios en 1821 y en España en 1823 tras el Congreso de Verona.

D. EVOLUCIÓN DE LOS GRANDES ESTADOS (1815-1830)

– El Régimen de Carta Otorgada en Francia. El reinado de Luis XVIII

Gracias a la hábil política de Talleyrand, se instala en el trono francés Luis XVIII quien reinará de 1814 a 1824.

En un marco político de división (residuos del radicalismo revolucionario, burócratas del imperio Napoleónico, ultrarrealistas defensores del Antiguo Régimen) nos encontramos con un régimen de Carta Otorgada cuyas características son las siguientes:

– Reafirmación del «derecho divino» de la realeza bajo la denominación de principio de legitimidad

– Los límites del poder absoluto los concede «graciosamente» Luis XVIII al pueblo francés

– Se confirman los grandes logros de la Revolución Francesa: igualdad de todos ante la ley, libertades individuales de pensamiento y expresión, se conserva el Código Civil de Napoleón,… La Iglesia Católica será la oficial del Estado.

– El rey mantendrá un gran poder similar al absolutismo: inviolabilidad, jefatura del ejército, control del legislativo (la Corona es quien inicia las leyes en las Cámaras).

– Bicameralismo: la cámara de los Pares era nombrada por el rey y la de los Diputados elegida por sufragio censitario.

– Se consagra la sociedad clasista frente a la estamental del Antiguo Régimen.

Después de la Carta Otorgada se formarán en Francia tres partidos:

– Ultrarealistas: quieren volver al Antiguo Régimen

– Constitucionales: pretenden el equilibrio político y defienden la nueva Carta como el modelo a seguir

– Liberales (B. Constant): defienden un modelo más semejante al británico.

Las cámaras tendrán mayoría ultrarealista.

A Luis XVIII le sucederá Carlos X (1824-1830) rey que pondrá en marcha una política extremadamente contrarrevolucionaria: censura de prensa, disolución de Cortes,… lo que provocará una insurrección general contra el mismo y a la larga su caída.

– Rusia

Aquí gobierna Alejandro I de manera despótica teniendo que enfrentarse con rebeliones en Polonia que solucionará temporalmente con la concesión de una Carta Otorgada al país.

A su muerte le sucede Nicolás I (1825-1845) que sigue una política centralizada y represiva. Se enfrentará a levantamientos en Ucrania y Polonia.

– Imperio Austriaco

Al frente se encuentra Francisco I y su canciller Metternich que sigue una política centralizada en un imperio de múltiples razas, lenguas y religiones.

– Prusia

Es gobernada por Federico Guillermo III de manera autoritaria a medida que los núcleos liberales se muestran más activos.

– Gran Bretaña

Aquí predomina un régimen parlamentario en el que el monarca está limitado por un parlamento representativo.

Tras la derrota de Napoleón hay un periodo de agitación social intenso, el luddismo, provocado en gran parte por el paso de una economía de guerra en una economía de paz. Se seguirá una política autoritaria y represiva.

Se impone el test act para probar el anglicanismo a la hora de desempeñar cargos públicos, se exige a los diputados y funcionarios que han de comulgar de acuerdo con el rito anglicano. Ello provocará que los católicos irlandeses en su mayoría queden marginados de los centros de decisión.

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