Apuntes sobre la Hidrosfera

Hidrografía: océanos, mares y ríos

Los océanos y los mares cubren casi las tres cuartas partes de la superficie terrestre. Su volumen total supone el 97 % del agua que hay en la Tierra, mientras que las aguas dulces (ríos y lagos) apenas llegan al 3%.

Aguas marinas y continentales

Distribución de las aguas en la Tierra.

La superficie de la Tierra está constituida por tierras emergidas, que representan el 29 % de la superficie terrestre y se sitúan en su mayor parte en el hemisferio norte, y por los mares y océanos, que suponen el 71 % de la superficie del globo y se localizan principalmente en el hemisferio sur.

El agua que se encuentra en la Tierra se puede dividir en dos grandes grupos: las aguas marinas y las aguas continentales.

  • Las aguas marinas se corresponden con los mares y los océanos y son el 97,41% del total.
  • Las aguas continentales son los glaciares, las aguas subterráneas, los lagos y los ríos. Representan solo el 2,59% del agua total del planeta. Son generalmente aguas dulces.

Los océanos

Los océanos son grandes extensiones de agua que rodean y separan los continentes. Cuando su tamaño es menor y su profundidad inferior a 200 m, hablamos de mares. Existen cinco océanos, de mayor a menor extensión: Pacífico, Atlántico, Índico, Glacial Antártico y Glacial Ártico.

  • El océano Pacífico es el más extenso y profundo. Se extiende por ambos hemisferios, entre América al este, Asia y Australia al oeste, y la Antártida al sur. Abarca más de un tercio de la superficie terrestre.
  • El océano Atlántico se prolonga también por ambos hemisferios. Se sitúa entre la costa oriental de América y la occidental de Europa y África.
  • El océano Índico se localiza en su mayor parte en el hemisferio sur. Está limitado al oeste por África, al norte por Asia y al este por Australia.
  • El océano Glacial Antártico se sitúa cerca del polo Sur, en torno a la Antártida.
  • El océano Glacial Ártico se extiende por el polo Norte.

Agua en movimiento

El agua se encuentra en permanente circulación de un lugar a otro del planeta y por eso hablamos del ciclo del agua.

Se inicia cuando el agua de mares, lagos y océanos se evapora a la atmósfera y más tarde regresa a la superficie en forma de precipitaciones.

Entonces, una parte es captada por los seres vivos, otra se infiltra en el subsuelo y se convierte en agua subterránea, y otra fluye por arroyos y ríos de nuevo hasta lagos, mares y océanos. Durante este ciclo puede pasar por los estados líquido y gaseoso, y también por el estado sólido si se congela y se transforma en hielo.

El agua marina está en constante movimiento, impulsada por las corrientes marinas, las mareas y las olas.

  • Las corrientes marinas son desplazamientos de grandes masas de agua, semejantes a ríos que circularan por los océanos. Según su temperatura, las corrientes pueden ser cálidas o frías. Las corrientes influyen en el clima de las zonas que bañan sus aguas.
  • Las mareas son subidas y bajadas diarias del nivel del mar, provocadas por la atracción de la Luna y el Sol sobre las aguas. Cuando el nivel del mar sube, es la fase de marea alta o pleamar. Cuando el nivel del mar baja, es la fase de marea baja o bajamar.
  • Las olas son ondulaciones de la superficie del mar producidas por el viento. Cuando observamos las olas desde la orilla del mar, tenemos la sensación de que las olas avanzan hacia nosotros. Pero realmente no se desplazan, suben y bajan de manera circular y se deforman cuando rozan el fondo del mar.

El agua marina es salada porque tiene sal disuelta. No todas las aguas marinas son igual de saladas. Los mares cerrados y cálidos, como el mar Mediterráneo, presentan mayor salinidad, porque el calor hace que haya más evaporación que en los mares más fríos y abiertos.

La temperatura del agua marina cambia en los océanos: es más elevada en la zona tropical y va descendiendo a medida que pasamos a las zonas templadas y a las zonas frías. Además, disminuye al aumentar la profundidad.

El agua de la Tierra se puede encontrar en la atmósfera en estado gaseoso como vapor de agua; en estado sólido en el hielo de los glaciares; y, fundamentalmente, en estado líquido en los mares, océanos, ríos y lagos. También existe en el subsuelo agua en estado líquido, que forma los acuíferos subterráneos.

Importancia de los mares y océanos

Los mares y océanos desempeñan un papel muy importante en la Tierra. En ellos no solo dio comienzo la vida, sino que también albergan gran cantidad de especies animales y, además, son capaces de influir en el clima y son fuente de recursos fundamentales para la vida de los seres humanos.

  • Como fuente de alimento, los mares y océanos dan lugar a la pesca de peces y crustáceos.
  • Como fuente de materias primas y energía, los fondos marinos contienen grandes cantidades de gas y petróleo; la sal que lleva disuelta el agua marina se explota en las salinas; y la propia fuerza de las mareas se utiliza para generar energía.
  • Como recurso turístico, el mar y la costa atraen a millones de personas todos los años.
  • Como vías de comunicación, los mares y oceános sirven para el transporte, sobre todo de mercancías y también de pasajeros.

Los ríos: definición y características

Un río es una corriente continua de agua. Los ríos se forman por la acumulación del agua de lluvia y del deshielo de las montañas o por la emergencia de aguas subterráneas a la superficie terrestre. Los ríos principales desembocan en un lago o en el mar; en cambio, los afluentes son ríos que desembocan en otro río.

El curso

A partir del nacimiento se crea una corriente de agua que forma el curso del río, cuyo recorrido se extiende desde su cabecera hasta su desembocadura. Se divide en curso alto, curso medio y curso bajo.

  • En el curso alto, que incluye la cabecera y primeros kilómetros de recorrido del río, predominan las grandes pendientes y las cascadas y rápidos. El valle adquiere forma de «V».
  • En el curso medio se encuentran las pendientes más suaves con valles más abiertos y planos. Es sinuoso y en él se forman meandros.
  • En el curso bajo, el río es más caudaloso pero más lento, y destaca la presencia de formas concretas como, por ejemplo, los deltas originados por la sedimentación en la zona de la desembocadura.

Dentro de un río se distinguen varias partes:

  • El lecho del río es el fondo o superficie sobre la que fluye la corriente de agua.
  • El cauce es el espacio delimitado por el máximo nivel del agua. Por lo general, el río casi nunca ocupa todo su cauce, aunque puede hacerlo en cualquier momento, por ejemplo tras lluvias torrenciales o vaciado de embalses.
  • La cuenca hidrográfica es el área o región de la cual proceden las aguas del río, es decir, el territorio que drena el río principal y todos sus afluentes.

En el mundo existen numerosos ríos. De ellos, solo unos cincuenta sobrepasan los 2.000 kilómetros de longitud. Los ríos representan solo el 0,0001 % del volumen de agua de nuestro planeta. Si se repartiera esta cantidad sobre la superficie terrestre, la altura de la capa de agua sería solo de 2 milímetros.

El caudal

El caudal es la cantidad de agua que lleva un río. El río más caudaloso del mundo es el Amazonas, en América del Sur. El caudal varía según la estación del año; así, los ríos que se alimentan del deshielo de las nieves aumentan su caudal en primavera.

En los ríos cuya agua procede fundamentalmente de las precipitaciones, el caudal es mayor en las épocas de lluvias y menor en las estaciones o meses más secos.

  • Si un río pasa por zonas con lluvia abundante durante todo el año, será caudaloso y de caudal regular.
  • Si pasa por zonas con precipitaciones irregulares, sufrirá fuertes crecidas en las épocas de lluvia y quedará casi seco el resto del año. A este fenómeno se le denomina estiaje.

El caudal de los ríos puede aumentar repentinamente como consecuencia de grandes lluvias o por el deshielo, originando inundaciones a veces catastróficas. Entre las peores catástrofes destacan las que se producen en China por el desbordamiento de los ríos Huang-Ho y Yangtsé, que discurren por una de las zonas más pobladas del mundo.

Aguas subterráneas

Las aguas subterráneas son las que discurren y están embolsadas bajo la superficie terrestre. Suponen casi el 25 % del agua continental. Pueden formar auténticos ríos y lagos bajo tierra.

Proceden sobre todo de las precipitaciones. Cuando llueve, una parte del agua penetra en la tierra. Las aguas se infiltran hacia el interior mientras encuentran rocas permeables. Pero cuando llegan a una capa formada por rocas impermeables, que no dejan pasar el agua, se embolsan y forman acuíferos.

Se excavan pozos para extraer el agua subterránea y, en ocasiones, esta encuentra una salida natural al exterior en forma de manantiales y fuentes termales (de agua caliente).

Las aguas subterráneas constituyen un elemento fundamental del ciclo hidrológico al ser una importante reserva de agua potable, al suministrar la humedad que permite que las plantas crezcan y al hacer posible que los ríos sigan fluyendo cuando no llueve o se fusiona la nieve. Por ejemplo, si la sequedad atmosférica es grande, el agua almacenada en el subsuelo asciende a la superficie por capilaridad.

Algunas de las mayores reservas de agua subterránea son heredadas de condiciones climáticas pasadas muy diferentes. Por ejemplo, en África septentrional, donde hoy apenas llueve y es elevada la evaporación, se estima que las reservas son enormes.

Fuente: Kalipedia

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