Apuntes sobre las revoluciones liberales y nacionalistas

IV. LAS REVOLUCIONES DE 1830

En líneas generales, afrimar que los movimientos sociales de 1830 constituyen una revolución no es exacto ya que lo que se produjo fue un cambio en la cúpula del poder político sin que ello aparejara cambios socioeconómicos importantes.

La vieja aristocracia se verá reemplazada por la alta burguesía, en un ambiente de descontento de las clases populares que aspiran al poder.

A. Causas generales

Los principales elementos perturbadores del sistema de la Restauración serán el liberalismo y el nacionalismo.

Serán los Balcanes donde choquen los intereses de las grandes potencias, enfrentándose los soberanos legitimistas por su culpa y que además han de soportar las nuevas aspiraciones liberal-nacionalistas.

Por otra parte las estructuras económicas que sirivieron de soporte a la vieja sociedad estamental se ven alteradas por las transformaciones económicas que se están produciendo (industrialización) y que provocarán una gran agitación social lo que lleva inevitablemente a la rupura revolucionaria.

El detonante del proceso revolucionario es la crisis de finales de los años veinte. Se inicia en Inglaterra (1825) cuando la burguesía acuse la disminución de sus negocios y el proletariado acentúe las huelgas como reflejo de su malestar. En 1828 estalla en Francia una crisis industrial y sobre todo agraria lo que provoca un aumento exagerado de los precios de los productos básicos (trigo y patatas), con la consiguiente repercusión en las masas asalariadas (aumento de la inestabilidad social) y el colapso del sistema comercial que afecta a la burguesía principalmente.

B. Antecedentes

– Las revoluciones de 1820 y la independencia de Grecia

Serán las revoluciones de 1820 quienes abran un ciclo, conocido como «revoluciones burguesas», que se cerrará en 1848 y que deben interpretarse en su conjunto como la reacción a la Europa de la Restauración.

Las revoluciones de 1820 presentan unas características comunes:

– Nuevas formas de lucha frente a los gobiernos establecidos, como la clandestinidad y las sociedades secretas que se dedicaron a la conspiración.

– El pronunciamiento militar será la forma típica de actuación hasta 1830. El ejército actuará como represor y como defensor de las ideas liberales, según las ocasiones.

– Se localizan en la Europa mediterránea y Oriental.

– Los dos motores fundamentales de estos movimientos revolucionarios serán el liberalismo y el nacionalismo.

– Las consecuencias más generalizadas fueron las del fracaso, debido a la reacción de las fuerzas de la Restauración, excepto en el caso de las colonias españolas y el caso griego.

De carácter liberal serán las revueltas de:

España: Riego (1821), obliga a Fernando VII a jurar la Constitución de 1812

Portugal: motivada por el ejemplo español. Pronunciamiento del coronel Sepúlveda en Oporto y establecimiento de una Asamblea Provisional en Lisboa.

Área italiana: movimiento carbonario en Nápoles, que se extenderá a los Estados Pontificios y la reino de Piamonte, estableciéndose constituciones liberales que serán suprimidas gracias a la intervención del Imperio Austriaco que aparece como el verdadero árbitro de la cuestión italiana.

Rusia: movimiento «decabrista o decembrista» (1825) como reacción al absolutismo de  Nicolás I.

Grecia: conseguirá en 1820 su independencia del imperio turco lo que es interpretado como un triunfo, si bien también supuso un fracaso en tanto que se instala un monarca absoluto al frente del país, no consiguiéndose una Constitución liberal como se había reflejado en el Congreso de Epidauro cuando se proclama su independencia.

Su triunfo se deberá al apoyo de una burguesía fuerte que financió el movimiento y al «filo-helenismo» europeo que hundía sus raíces en la religión, en la educación clásica y el la simpatía liberal por los que combatían la denominación extranjera. Además es una oportunidad de las potencias europeas de menguar el poder del imperio otomano.

C. La Revolución triunfante:

Francia

La Revolución de 1830 en Francia fue la culminación de un proceso contra la política absolutista de Carlos X.

Las causas de la Revolución de 1830 en Francia serán:

– Económicas: durante el reinado de Carlos X se suceden crisis cerealícolas que provocan un gran malestar, que si bien no afectaron a productos básicos en la dieta alimenticia sí que hizo disminuir drásticamente el poder adquisitivo francés. Habrá una crisis financiera muy grave aunque la revolución estalle cuando ya haya pasado lo peor, a diferencia de 1789.

– Sociales: no es un movimiento de masas campesinas sino  que se trata de una revolución parisina.

– Políticas: en la sociedad estaba arraigado el orleanismo (cambio de dinastía), sobre todo en los círculos financieros elevados.

El motivo que dio lugar al estallido revolucionario fueron las ordenanzas de Villèle (jefe del gobierno francés entre 1824-1828) caracterizadas por la supresión de la libertad de prensa, disolución de la Cámara de diputados y modificación del régimen electoral en beneficio de la aristocracia.

Las protestas culminarán en las jornadas de julio de 1830,  provocando la caída de Carlos X (que tendrá que exiliarse) y su sustitución por Luis Felipe de Orleans, cuya monarquía responderá a los principios del liberalismo doctrinario.

El orleanismo durará de 1830 a 1848. Durante el mismo se amplia la Carta Otorgada de 1814 (soberanía nacional, separación Iglesia-Estado,…). En el plano económico hasta 1832 hay una época de crisis; de 1833 a 1846 habrá una coyuntura de prosperidad económica y a partir de entonces comenzará una etapa de crisis que conducirá, junto a otras causas a la Revolución de 1848.

Bélgica

Habrá una serie de razones poderosas para su separación de Holanda: históricas, religiosas,… Había una unidad artificial bajo un mismo gobierno que era difícil mantener: Belgas (católicos, proteccionistas) y holandeses (protestantes, librecambistas). A ello se une una política poco hábil de Guillermo I que le lleva a inclinarse en favor de sus súbditos holandeses.

Los belgas se sublevarán y se apoderarán de Bruselas, alcanzado su independencia en octubre de 1830 bajo un régimen de monarquía constitucional de base censitaria que reconoce la libertad de cultos. El triunfo será posible gracias a la falta de acuerdo entre las grandes potencias para sofocar el movimiento independentista.

Una conferencia internacional reunida en Londres reconocerá la independencia del nuevo Estado. Como rey será proclamado el príncipe Leopoldo de Sajonia-Coburgo, no perteneciente a ninguna de las dinastías reinantes en la Europa de la Restauración.

C. La Revolución fracasada

– Polonia

La revuelta en Polonia adquirirá unos tintes de revindicación nacionalista oponiéndose al dominio ruso. La rebelión fue aplastada violentamente iniciándose una campaña de fuerte rusificación: se prohibe el idioma polaco, se cierran las universidades, se impone la religión otodoxa rusa en vez del catolicismo polaco…

– Confederación Helvética

El liberalismo triunfará en algunos cantones, sentándose las bases del futuro conflicto entre los cantones partidarios del Estado liberal y los católicos que pretendían el federalismo.

– Estados italianos

En 1831 los movimientos se extendieron por Italia central (Módena, Parma, Estados Pontificios). Buscaban un régimen constitucional e iniciar el proceso de unificación italiana. La itervención austriaca puso fin a dicho movimiento.

– Confederación Germánica

Surgirán levantamientos de carácter liberal que buscaban dotarse de regímenes constitucionales. Serán duramente reprimidos por el ejército imperial.

V. LAS REVOLUCIONES DE 1848

A. Características del proceso revolucionario

Comenzaremos estableciendo las diferencias esenciales entre el proceso revolucionario de 1848 y el de 1830:

– El marco geográfico presenta cambios: algunas áreas son las mismas (Francia, área italiana o alemana) pero otras ya no participan (Bélgica -ya ha solucionado sus problemas-; Polonia -la oposición política quedó muy desmantelada-).

– Las causas no serán las mismas que en 1830: ahora se lucha por implantar un liberalismo democrático frente al doctrinal instaurado en 1830. Ahora tomará gran fuerza el movimiento republicano

– Las fuerzas represoras no son las mismas: las fuerzas de la Restauración ya estarán en crisis.

Como características generales del proceso revolucionario podemos señalar:

1.- Carácter minoritario de la revolución en la mayoría de los Estados

2.- 1848 significó la culminación del apogeo revolucionario y el final de la época de la Restauración.

3.- Los protagonistas son aún grupos de las clases acomodadas, pero ha crecido el protagonismo popular

4.- A las tradicionales causas del liberalismo y del nacionalismo hay que sumar ahora el socialismo

5.- Es importante conocer la situación política internacional para comprender su desarrollo.

A. Causas generales

La situación política

Durante los años 30 y 40 la situación política de Europa es de inestabilidad. Nos encontramos con guerras civiles más o menos abiertas (España, Turco-egipcia). En las monarquías liberales burguesas más consolidadas (Francia) nos encontramos con tensiones internas: los republicanos (Lamartine) no aceptan la monarquía como fórmula de gobierno; el proletariado y la pequeña burguesía apartados de los centros de decisión (voto censitario) reclaman mayor apertura política y participación social.

Por otro lado, el nacionalismo pretende romper la vieja estructura nacida de Viena como lo hicieron los griegos o los belgas. Las zonas de Alemania y la península italiana se convierten en hervideros nacionalistas.

Crisis económica

La crisis económica que precede a los movimientos revolucionarios de 1848 presenta una triple vertiente:

1)Crisis de subsistencia: La crisis agrícola se inicia en 1845 debido a una pésima cosecha de patatas a la que se une una deficiente cosecha de cereales a causa de la sequía al año siguiente. Los precios de los alimentos suben mucho provocando una ruptura en el circuito de intercambio campo-ciudad (productos alimenticios-productos manufacturados).

2)La crisis industrial afectó sobre todo a la construcción de ferrocarriles. Se ponen en marcha la construcción de los mismos pero se calculan mal los presupuestos (el coste real será mucho mayor) lo que provoca que los trabajos hayan de pararse por falta de capital. Las industrial metalúrgicas, dedicadas a la producción de raíles, paralizarán su producción.

Algunos historiadores intentan explicar esta crisis por el colapso del mercado campesino y la falta de capitales para superar el bache, aludiendo a que existe una crisis de superproducción en la que los stocks se amontonan y no existe posibilidad de dar salida a los nuevos productos elaborados.

Lo que ocurrirá será que la producción decrece y el paro aumenta.

3)Crisis financiera: la excesiva especulación (compra de acciones con la idea de obtener beneficios a corto plazo) y las fuertes inversiones en el ferrocarril provocarán una crisis financiera. Falta de capitales. La crisis bursátil afecta a la alta burguesía y a las clases medias que han invertido sus pequeños ahorros en estos valores.

El malestar social

La crisis económica trae consigo un aumento del malestar social. La subida de productos alimenticios dificulta la subsistencia de las clases urbanas con menos recursos. Además el paro aumenta. El pequeño inversionista ve como se esfuman los ahorros de toda su vida. El descontento social es patente.

La agitación revolucionaria

Nos encontramos con un proletariado cada vez más numeroso que va a reaccionar ante el capitalismo industrial. Considerará a la gran burguesía que domina el poder político y económico la principal culpable de su situación y contra ella luchará.

B. La ola revolucionaria

El estallido revolucionario tendrá su epicentro en Francia y afectará a toda la península Itálica y Alemania, en especial al imperio austriaco.

La revolución democrática en Francia

Según Jacques Droz, la causa profunda de la revolución en Francia estuvo en el aislamiento de la alta burguesía que acabó por identificarse con el régimen, cuyo poder y riqueza monopolizaba. Luis Felipe de Orleans desarrollará una política represiva y limitadora de las libertades.

Legitimistas y bonapartistas, por un lado, y republicanos y demócratas, por otro, se enfrentarán al monarca liberal.

La revolución comienza el 22 de febrero cuando la oposición no consiga permiso para reunirse en un banquete político (reuniones de oposición al orden establecido donde se trataba de escapar a la legislación restrictiva y se exigían reformas a la monarquía y que pretendía suprimir Guizot – ministro de Luis Felipe-) lo que provoca manifestaciones y choques con la policía (barricadas). La Guardia Nacional no obedece la orden de disparar contra las manifestaciones de obreros y estudiantes lo que provoca que Luis Felipe de Orleans abdique (24 de febrero) tras el asalto a las Tullerías y se proclame la II República (25 de febrero).

Las principales fuerzas revolucionarias son:

– Republicanos demócratas (Lamartine): defienden reformas políticas (sufragio universal), no sociales. Sus militantes son fundamentalmente pequeños burgueses, campesinado y clases medias. Su órgano de propaganda es «Le National»

– Republicanos sociales: buscan cambiar las estructuras económicas. Su base social está en París. Se pueden distinguir dos tendencias:

• Moderados (Blanc): admiten la propiedad privada y proponen la nacionalización de las grandes empresas y la creación de cooperativas de producción industrial y agrícola. Su portavoz «La Reforme».

• Radicales (Blanqui, Ledru-Rollin): defienden la socialización total y la desaparición de la propiedad privada.

Se crea un Gobierno Provisional resultado del compromiso entre republicanos demócratas y moderados. Este elaborará un programa político basado en el sufragio universal, libertad de prensa y reunión, derecho de huelga, reducción de la jornada laboral a 10 horas, destacando la creación de los Talleres Nacionales para dar trabajo a los parados y el fomento de la mutualidad (previsión social). Medidas todas ellas que cuestan caras y agotan los recursos de la Hacienda.

Destaca en esta fase la publicación que hace Lamartine de su manifiesto a Europa en el que se opone a los regímenes absolutistas, rechazando los acuerdos de 1815 y apoyando a los nacionalismos.

En abril se convocan elecciones para la creación de una Asamblea Constituyente cuyo resultado es claramente conservador. De los 900 escaños, 600 son demócratas, 100 orleanistas y 130 legitimistas. Los republicanos sociales tendrán un gran fracaso. En definitiva, se ha votado por una República liberal en la que campesinado, clases medias y sector obrero cualificado son los grandes triunfadores.

Se formará un gobierno más conservador dirigido por Lamartine. Los socialistas agitan la calle e intentan un golpe de fuerza. El socialismo es declarado ilegal, se pretenden disolver los talleres nacionales,… Todo ello provoca un levantamiento en Junio donde se luchará por una República social. La revuelta es duramente reprimida por el ejército (encarcelamientos, deportaciones, fusilamientos,…).

Cavaignac, ministro de la guerra, gobernará dictatorialmente (disolución de los talleres nacionales, control de los clubes y de la prensa, supresión del programa de ferrocarriles…).

El 12 de noviembre de 1848 se aprueba la nueva Constitución cuyas principales características son:

– Sufragio universal (Asamblea legislativa de 750 diputados)

– Poder ejecutivo con amplios poderes que estará en manos de un presidente elegido por cuatro años sin posibilidad de reelección.

– Se recoge la libertad de prensa, abolición de la esclavitud, enseñanza primaria gratuita y ciertas reformas sociales.

Se celebran elecciones legislativas triunfando el partido del orden (coalición de conservadores, monárquicos y católicos) defensores del orden, de la religión y de la propiedad y opuestos al derecho de asociación. El 10 de diciembre de 1848 se vota para la elección de presidente siendo elegido para presidente de la II República Luis Napoleón Bonaparte.

En conclusión, decir que en Francia los conflictos sociales de 1848, como dice Jacques Droz, se presentan como una lucha de clases triangular: dos burguesías y una masa popular. Contra la gran burguesía será la revolución de febrero aunque después las dos burguesías volverán a unirse ante el peligro social y aislarán al proletariado.

A El II Imperio (1852-1870)

Podemos diferenciar tres etapas dentro del Imperio:

1ª.- Autoritaria (1852-1863): Luis Napoléon apenas encuentra oposición debido a:

– la represión a la que somete a la oposición

– progreso económico que experimenta el país

– éxito de su política exterior

La política exterior se va a caracterizar por:

a. Fomento del colonialismo: Luis Napoleón lo impulsa no solo con miras económicas sino también con fines políticos: crear un gran imperio a imitación de Inglaterra. Es en la Península Indochina donde los franceses ocupan toda la Conchinchina (1862-1867) y Camboya (1863).

b. Apoyo a los nacionalismos: apoya a los movimientos de unificación de Italia y Alemania. Cavour incluso pide la ayudad de Francia para expulsar a los austriacos (entrevista de Plombieres, 1858). Le conceden la ayuda a cambio de Saboya y Niza. A pesar del triunfo de las tropas francopiamontesas en Magenta y Solferino, el miedo a una conflagración generalizada le obliga a firmar la paz con Austria.

c. Política intervencionista: interviene en Méjico motivado por el triunfo de Juarez que decidió suspender los pagos con Francia.

Interviene también en Crimea enfrentádose a los rusos. Francia apoya a los turcos frente a las pretensiones de los rusos de controlar los estrechos obligándoles a pedir la paz en el Congreso de París de 1856.

En cuanto a política interior, Napoleón contará con el apoyo de tres grandes sectores:

a. El ejército: pese a que sus éxitos en política exterior no han sido brillantes.

b. Burguesía: en 1860 firma un tratado librecambista con Inglaterra lo que le supondrá un amplio apoyo de la burguesía que se ve afectada por este tratado.

c. Iglesia: los apoya como compensación a las concesiones que se le han dado en el campo de la enseñanza. Ley Falloux (1860). La cuestión romana, sin embargo, como consecuencia del apoyo de Napoleón III a los nacionalistas italianos provoca las enemistades cada vez mayores de los católicos franceses.

En 1860 la oposición al régimen aún era minoritaria y estaba dividida.

2ª.- Liberal (1864-1868): el régimen busca nuevos apoyos fundamentalmente en las clases obreras y en un sector amplio del republicanismo. Esto supone mayores libertades en el imperio.

Los republicanos y las clases obreras van a tener reticencias a colaborar. Fracasará este imperio.

3ª.- Imperio Parlamentario (1868-1870): será el último intento de atraer el apoyo de amplios sectores dando grandes poderes a otros sectores. Va a necesitar de éxitos exteriores como solución a su crisis interna.

La causa de la guerra con Prusia es el problema de Leopoldo de Hohenzollern como candidato a la corona española. Napoleón III ha sobrevalorado su potencia militar. El resultado es la derrota de Napoleón III (Sedán 1870) y su abdicación y la caída del imperio y la proclamación de la III República que dura hasta 1914.

A La comuna de París (1870-71)

La comuna de París es un movimiento protagonizado por amplios sectores de la sociedad encabezados por una burguesía radical que pretenderán un gobierno del pueblo dirigido por una minoría.

Habrá un complejo mapa político dominado por una minoría orleanista y legitimista con Thiers como presidente del ejecutivo.

Descontento generalizado de obreros y burgueses radicales en contra de él por su actitud frente a Prusia y como personificador antirevolucionario. La Comuna será un movimiento complejo. Es fruto de reacción frente a una invasión y a un gobierno conservador.

El independentismo ilatiano

El área italiana va a estar dominada por Austria. Se producirán a lo largo del 48 movimientos de carácter nacionalista, potenciados por el rey de Piamonte Carlos Alberto, y liberal, apoyados  inicialmente por el Papa Pío IX.

En marzo, desde Piamonte el movimiento liberal-nacionalista se extiende por toda Italia: Venecia, Milán, Estados Pontificios, Nápoles. Pronto se producirán disensiones internas entre los revolucionarios italianos y los liberales más moderados. Pío IX tiene que huir de Roma donde Mazzini proclama la República; el rey Carlos Alberto es derrotado frente a Austria teniendo que abdicar en su hijo Victor Manuel II.

Movimientos liberales y nacionalistas en el Imperio Austríaco

Aquí existe una monarquía absolutista basada en el sentimiento dinástico, en el poder de la aristocracia, la burocracia y el ejército.

La influencia de los levantamientos en Francia e Italia influyen en el primer levantamiento de Viena que provocará la caída de Metternich (símbolo del absolutismo monárquico) y la concesión de una Carta Otorgada que no satisface los deseos de los revolucionarios que exigían un sistema constitucional y parlamentario salido de una Asamblea Constituyente.

El emperador se niega a ello dando lugar al segundo levantamiento de Viena tras el cual se convocan unas elecciones por sufragio universal masculino, trasladándose la Corte a Insbruck.

Estallan conflictos nacionalistas que amenazan con desintegrar el imperio centralista destacando el caso húngaro donde se conseguirá un gobierno propio, un Parlamento elegido por el pueblo y autonomía respecto al imperio Austriaco.

Hungría avanzará hacia una separación total de Austria lo que provoca el tercer levantamiento de Viena y la Abdicación de Fernando I (1835-48) en su sobrino Francisco José I. Este disuelve la Asamblea Constituyente (Reichtag) tras aceptar una Constitución cuyas principales características fueron el centralismo vienés y la consagración de los logros campesinos (supresión de servidumbre, corveas y censos).

Se comenzará un ataque contra Hungría del que esta saldrá derrotada perdiendo su «status» anterior.

La revolución en Alemania: el Parlamento de Francfort

En Alemania la industrialización es escasa y la nobleza mantiene su dominio. Los levantamientos estarán protagonizados por liberales, demócratas y nacionalistas con la pretensión de desplazar a la aristocracia del poder y unificar Alemania.

En Marzo se celebran por toda Alemania (Badem, Baviera, Sajonia, Hannover, Württemberg,…) asambleas populares con reivindicaciones liberales (libertad de prensa, derecho de reunión,…) a las que cederán los príncipes alemanes que tenían en cuenta lo ocurrido en Francia.

En Francfort se reúne un Parlamento Alemán Constituyente de mayo de 1848 a marzo de 1849 que aspira a crear un ejército y flota alemana, anexionar todos los territorios de habla alemana, dar uniformidad institucional y económica mediante la centralización.

Enseguida surgirán tensiones y enfrentamientos provocadas sobre todo por las ideas de cómo llevar a cabo la unificación:

– Partidarios de la unidad por voluntad popular independientemente de los soberanos

– Crear en torno a Austria la Gran Alemania reforzando la Confederación de 1815

– Construir la pequeña Alemania en torno a Prusia excluyendo a Austria.

En marzo de 1849 se promulga una Constitución que establece el Imperio hereditario cuya corona es ofrecida al rey de Prusia Federico Guillermo IV, y un Parlamento (Dieta) bicameral: una Cámara de los Estados y otra del pueblo.

La reacción contrarrevolucionaria parte de Prusia donde el ejército se encarga de establecer el orden. El Parlamento de Fráncfort es disuelto y Alemania vuelve a la fórmula tradicional de la Confederación Germánica.

C. Consecuencias del proceso revolucionario

En las revoluciones de 1848 la burguesía que había conquistado el poder temió al cuarto estado y se puso a la defensiva, unas veces aliándose con la burguesía que había triunfado en 1830 y otras con elementos del Antiguo Régimen en aquellos países donde éste seguía aún en pie.

No obstante se puede aludir a una serie de logros conseguidos en este proceso revolucionario:

– Sufragio universal masculino en Francia

– Abolición de la servidumbre y liberación del campesino en el Imperio Austriaco

– Fortalecimiento del Piamonte en el área italiana que se convertirá en el núcleo de la unificación

Deja una respuesta