Apuntes sobre los movimientos naturales de la población

Los cambios producidos por factores biológicos (como la natalidad y la mortalidad) reciben el nombre de movimientos naturales de la población.

LA NATALIDAD.

El concepto de natalidad hace referencia al número de nacimientos que se producen en una población en un momento dado. Para medirla se utiliza habitualmente un parámetro que se conoce como «tasa bruta de natalidad» (Tbn) y que indica el número de nacidos vivos por cada 1.000 habitantes en un año y espacio dados. La tasa de natalidad es muy diferente en unos y otros lugares del mundo. En las regiones desarrolladas es muy baja: por ejemplo, en América del Norte está en torno al 14 ‰ y en Europa ronda el 11 ‰. Por el contrario, es muy elevada en las regiones menos desarrolladas: África es el continente con la natalidad más elevada, pues alcanza el 36 ‰. El concepto de natalidad hace referencia al número de nacimientos que se producen en una población en un momento dado. Para medirla se utiliza habitualmente un parámetro que se conoce como «tasa bruta de natalidad» (Tbn) y que indica el número de nacidos vivos por cada 1.000 habitantes en un año y espacio dados. La tasa de natalidad es muy diferente en unos y otros lugares del mundo. En las regiones desarrolladas es muy baja: por ejemplo, en América del Norte está en torno al 14 ‰ y en Europa ronda el 11 ‰. Por el contrario, es muy elevada en las regiones menos desarrolladas: África es el continente con la natalidad más elevada, pues alcanza el 36 ‰.

Todas estas variaciones, tanto a escala internacional como regional, vienen determinadas por una serie de factores coyunturales:

  • El desarrollo económico. Los países más desarrollados tienen generalmente tasas de natalidad por debajo del 20‰, frente a los países menos desarrollados, que tienen tasas superiores al 40‰. En los países más desarrollados, los hijos son una carga económica (gastos en educación, cuidados médicos, alimentación, etc.) hasta edades elevadas. Por el contrario, en los países menos desarrollados los hijos trabajan desde edades tempranas y de mayores cuidan a sus padres viejos.
  • La cultura. En los países occidentales se está retrasando paulatinamente la edad de la emancipación del hogar familiar y del matrimonio y, consecuentemente, la edad a la que se tiene el primer hijo, lo que reduce el número de miembros que forman parte de las familias. En los países con otras culturas, las mujeres se casan pronto, muchas veces antes de los 18 años. Además, unas culturas otorgan prestigio social al número de hijos y otras no lo hacen.
  • La estructura social. La emancipación de la mujer y su incorporación masiva al mundo laboral repercuten en un descenso en el número de hijos.
  • Los factores biológicos. La proporción de personas jóvenes condiciona la natalidad: si los jóvenes son numerosos, la natalidad es mayor que si predomina la población vieja.
  • La religión. En general, todas las religiones favorecen la natalidad.
  • Los factores políticos. Dependiendo de la situación demográfica de cada Estado, hay gobiernos que practican políticas de control estricto de la natalidad y otros que la promueven mediante incentivos sociales y económicos.

Después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se produjo un incremento de la tasa de natalidad, fenómeno conocido como baby-boom. El intenso crecimiento económico que se vivió entre 1945 y 1973 favoreció los nacimientos. A partir de los años setenta del siglo XX, los nacimientos iniciaron un descenso brusco .

La fecundidad

Para evaluar con mayor exactitud la tendencia de una población se introduce el concepto de tasa global de fecundidad (Tgf), que pone en relación el número de nacidos con las posibilidades concretas de procreación, es decir, con el número de mujeres en edad fértil (mujeres con edades entre 15 y 49 años).

En la actualidad, la fecundidad media mundial es de 2,6 hijos por mujer. Sin embargo, las mujeres africanas tienen 4,8 hijos como promedio, mientras que las europeas no alcanzan los 1,5 hijos por mujer, por debajo de la cifra necesaria para asegurar el reemplazo generacional (2,1), es decir, para que un territorio no pierda población.

El nivel cultural de la sociedad, y especialmente de las mujeres, influye en la fecundidad: a mayor cultura se tiene menor número de hijos .

LA MORTALIDAD.

El concepto de mortalidad hace referencia al número de defunciones en una población. Para medirla se utiliza, principalmente, la tasa bruta de mortalidad (Tbm), que indica el número de defunciones por cada 1.000 habitantes en un año y espacio dados.

La mortalidad depende de la edad de la población (es mayor en los pueblos envejecidos) y de factores sanitarios y alimentarios.

Hasta el siglo xix, la mortalidad era muy elevada, a causa de las enfermedades, el hambre y las guerras frecuentes. En el siglo XIX y primeros años del XX, la mortalidad descendió mucho en los países desarrollados, gracias a las mejoras sanitarias (vacunas, higiene, etc.) y alimentarias. En la segunda parte del siglo XX, estos avances se difundieron en los países menos desarrollados, con lo que la mortalidad descendió bruscamente. Hasta los años setenta era relativamente fácil establecer una clasificación de los países por su mortalidad. Las tasas superiores al 13 ‰ correspondían a los países menos desarrollados; las tasas por debajo del 13‰ correspondían a países desarrollados o de desarrollo medio.

Actualmente, es más difícil sostener esta clasificación. Las tasas siguen bajando en los países menos desarrollados, mientras que suben en muchas naciones desarrolladas, en las que cada vez hay más población vieja. Ante estos problemas, los geógrafos utilizan otros índices más expresivos: la mortalidad infantil y la esperanza de vida al nacer.

La mortalidad infantil

La tasa de mortalidad infantil (Tmi) relaciona el número de fallecidos antes de cumplir el primer año de edad y los nacidos vivos durante ese año.

Es un buen indicador del nivel de desarrollo y de la situación sanitaria de un territorio. En los países ricos, la mortalidad infantil es débil, no supera apenas el 5 por mil. Por el contrario, en algunos países africanos esta tasa puede superar el 100 por mil.

La esperanza de vida al nacer

La esperanza de vida al nacer es el promedio de años que se calcula que puede llegar a vivir un recién nacido. La media mundial está en torno a los 69 años, pero esta cifra esconde fuertes contrastes.

  • Hay diferencias según el sexo. En los países desarrollados, la esperanza de vida de las mujeres (81) es superior a la de los varones (74). Por el contrario, en los países menos desarrollados muchas mujeres mueren jóvenes por problemas relacionados con el embarazo y el parto.
  • Hay grandes diferencias según el nivel de desarrollo. Los países desarrollados tienen una esperanza de vida superior a los 77 años, mientras que en los países menos desarrollados del planeta no alcanza los 56.

La esperanza de vida está aumentando en el mundo, pero la aparición de enfermedades (como el SIDA, que ha provocado una sobremortalidad en África) o las crisis económicas (como la que sufrió Rusia en los años noventa) pueden ocasionar su retroceso en zonas concretas .

EL CREMIENTO NATURAL.

Crecimiento vegetativo y crecimiento real

El crecimiento natural o crecimiento vegetativo es la diferencia existente entre el nñumero de nacimientos y el de defunciones de una población en un momento dado. Si los nacimientos superar a las defunciones, es crecimiento natural es positivo y la población aumenta. Al contrario, el crecimiento narutal es negativo y la población disminuye.
Ir a actividades sobre diversas tasas demográficas

EL MODELOS DE TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA.

Es un modelo que sire para explicar la evolución de la población. Ir a presentación sobre el el modelo de transición demográfico Se distinguen las siguientes fases:
1. Fase inicial. Caracterizado por unas tasas de natalidad y mortalidad muy elevados y escaso crecimiento de la población.
2. Fase de transición (siglo XIX) La mortalidad desciende y la natalidad se mantiene elevadísima. Como consecuencia se produce un crecimiento espectacular de la población.
3. Fase evolucionada. (últimos años siglo XX) Las tasas de natalidad y mortalidad son muy bajas y, por tanto, el crecimiento natural es mínimo.
4. Fase de regresión (desde finales del siglo XX) es una nueva etapa caracterizada por una baja tasa de natalidad y un aumento de la tasa de mortalidad. Es característica de países muy desarrollados.

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