Arquitectura Románica en España

En España, el arte románico abarca más de dos siglos y se centra en los siglos XI y XII. Se extiende por un territorio que fluctúa en función de los avances de la Reconquista. Podemos dividirlo en tres grandes periodos: el primer arte románico, el románico pleno y, por último, coincidiendo ya con los comienzos del gótico, el románico tardío.

La problemática artística del Primer Románico en España se va a debatir entre la pervivencia del particularismo hispánico altomedieval, que se había sustraído de la influencia carolingia durante más de dos siglos, y la introducción de formas plásticas europeas, que están gestando un nuevo estilo desde mediados del siglo X, fundamentado en tradiciones carolingias, bizantinas, etc. De esta forma, van a ir penetrando en la P. Ibérica nuevas realizaciones artísticas en relación con el espacio, ornamentación arquitectónica, plástica de la figura humana, etc.

Cataluña va a ser la primera en integrarse en la corriente europea, y Navarra y el imperio Leonés, apegados a su arte tradicional, van a incorporarse más tarde.

Así, los orígenes del Primer Románico español tuvo lugar en Cataluña a finales del siglo X, por varios aspectos: su cercanía con los territorios franceses; su relación política con dichos territorios; la dependencia directa de los monasterios catalanes de la Santa Sede; una serie de personajes claves en la aceptación de nuevas teorías culturales, religiosas o políticas, como el abad Oliba (acomete varias obras ex novo y de restauración en las que utiliza los elementos románicos que pasan los Pirineos); etc.

¿Qué características tiene la arquitectura de este Primer Románico catalán?. Los templos han conservado su rústica simplicidad y es muy importante el funcionalismo espacial de los mismos. Lo más característico de los mismos son las bóvedas, que se hacen más seguras y esbeltas gracias a una mejor adaptación de los estribos. También es importante la influencia constructiva del románico lombardo (bandas lombardas, galerías de arcos ciegos, etc.). Las plantas son basilicales con transeptos relativamente desarrollados, dependiendo de las funciones del edificio, aunque también se pueden encontrar plantas de salón siguiendo el modelo alemán; la iluminación es difusa y hay una carencia de adornos escultóricos.

Estas primeras construcciones tienen sus mejores ejemplos en la iglesia de San Pedro de la Roda (1022) con deambulatorio bien definido; San Vicente de Cardona, con gran influencia lombarda; Monasterio de Ripoll, con influencia lombarda en la decoración; pequeñas iglesias de Tahull; San Miguel de Cuixá; catedral de Vic, etc.

El Pleno Románico español es el periodo en el que se construyen los edificios tópicos y arquetípicos del Románico español. Son construcciones que consiguen una gran uniformidad en su aspecto: Frómista, Compostela, Jaca, Pamplona, etc.

Se abandona definitivamente la tendencia a la inarticulación muraria de carácter prerrománico. Los paramentos se dinamizan no sólo con líneas más o menos geométricas, sino que se recurrirá también a los elementos escultóricos. Así los edificios adquieren ahora la forma definitiva del Románico: estructura abovedada en su totalidad; en capiteles y tímpanos se plasmará un mensaje teológico para los fieles; bóvedas de cañón, aristas y de horno; presencia de columnas y pilares cruciformes; puertas y vanos abocinados; etc.

Del Pleno Románico español hay que destacar el Románico del Camino de Santiago. Durante los siglos XI, XII, XIII, el Camino de Santiago constituirá una vía cultural de enorme significación, en la medida de que se vinculó a un periodo de crecimiento de la Europa medieval, al tiempo que facilitó la eclosión del arte románico procedente de Francia.

Las primeras edificaciones datan del siglo XI. Uno de sus primeros testimonios será la cripta del monasterio de Leyre o la iglesia de San Martín de Frómista, que constituye uno de los ejemplos más puros del Románico, junto con la iglesia de San Isidoro de León y la catedral de Jaca.

Sin embargo, la obra clave de la arquitectura románica española será la catedral de Santiago de Compostela, ejemplo típico de iglesia de peregrinación. La obra se inició en el 1075 con el impulso del obispo Diego Peláez, que pensó en demoler varias iglesias para levantar un gran santuario que superase a los franceses. La iglesia se consagró en el 1105 por el arzobispo Gelmírez y se acabó hacia el 1122. De sus maestros constructores se sabe que inició la obra Bernardo el Viejo, intervino después el Maestro Esteban y Bernardo el Joven. A pesar de esto, la unidad del edificio es palpable porque probablemente fueron respetados los diseños del primer arquitecto a quien se debe la cabecera. Este templo es la típica iglesia de peregrinación, de la que ya sabemos sus características.

Por último, debemos referirnos a un conjunto de edificios realizados o iniciados en la segunda mitad del siglo XII, considerados por algunos especialistas como edificios plenamente románicos, mientras que para otros presentan algunos avances constructivos del periodo gótico (protogóticos): Románico Tardío. Se trata de la catedral de Zamora, la catedral vieja de Salamanca y la colegiata de Toro. El elemento más destacado de los tres edificios es el empleo del cimborrio agallonado sobre el crucero, inspirado probablemente en los modelos bizantinos.

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