Contexto histórico del Románico

El origen del arte románico se sitúa en Francia e Inglaterra, siendo en Francia el país donde adquiere mayor desarrollo por lo que podría colocarse a la cabeza del estilo. La cronología abarcaría desde finales del siglo X hasta el XII, aunque en algunas zonas podría extenderse hasta el XIII. La arquitectura románica es eminentemente religiosa y crea un tipo de templo abovedado, bastante uniforme, de interiores oscuros que mueven al recogimiento.

El Románico va a ser el primer estilo internacional de la Edad Media. Ya no se trata de la expresión artística de un determinado país o región, es algo más, es la expresión artística de una época en la historia sin respetar las fronteras políticas. Asistimos, así, al primer estilo unitario del Occidente cristiano después de la fragmentación artística que acontece tras el fin del mundo antiguo.

Para fijar una cronología más o menos clara de este estilo artístico, a pesar de lo difícil que resulta este aspecto por las variaciones que existen en las distintas zonas y países europeos, podemos seguir al historiador Isidro Bango, que divide el Románico en los siguientes periodos:

  • Primer Románico o Protrorrománico (finales del siglo X – último tercio del siglo XI)
  • Pleno Románico (último tercio del siglo XI – mitad del siglo XII).
  • Románico Final o Tardorrománico (mitad del siglo XII – mitad del siglo XIII).

El término románico se introduce en la historia durante el siglo XVIII, en relación con la lingüística: lenguas romances. En arte, el románico se consideraba como un arte derivado del romano, en oposición al término gótico, creado para marcar una notable diferencia respecto a lo clásico.

I.- CONTEXTO HISTÓRICO DEL ROMÁNICO.

Algunos procesos históricos enmarcan el nacimiento de este arte continental. En este punto vamos a ver brevemente aquellos acontecimientos históricos y factores que favorecieron el nacimiento y la difusión del arte Románico:

1.- El Terror del Año 1000: La Europa del siglo X vivió una serie de circunstancias políticas a pesar del esplendor y paz vivido con Carlomagno en Francia y Centroeuropa.

Europa se vio invadida por Normandos empeñados en fundar un imperio en todo el continente. También los Musulmanes ocupaban una orilla del Mediterráneo; los Húngaros, que tras el debilitamiento del imperio carolingio, también orientaron sus luchas contra la Europa central y oriental. Además una serie de epidemias, hambrunas, también diezmaron a la población europea.

Todo esto provoca un clima de inseguridad y desasosiego político-económico y social. Y sin embargo, este clima va a ser tomado por los hombres medievales del siglo X con un tinte religioso: se propaga por toda Europa la profecía del Apocalipsis que interpretaba que el mundo desaparecería en el año 1000.

Cuando se comprobó que en el año 1000 no sucedió nada y que en el milenio de la muerte de Cristo (1033) tampoco, apareció un sentimiento de piedad marcado por el agradecimiento a Dios con manifestaciones colectivas de fe. Como acción de gracias o como refugio de temores ante las calamidades, la piedad de los hombres y su fe se multiplicaron y se expresó en una renovación del Arte religioso.

Ejemplo de todo esto es la temática de la plástica románica con abundancia de monstruos y visiones infernales, o la insistencia en colocar el Juicio Final como escena que preside la entrada de todos los templos.

2.- Las Peregrinaciones: Los monasterios a lo largo del siglo XI adquieren importancia al compás de las fundaciones religiosas de monjes. Además, el hecho de que muchos de ellos guarden reliquias de santos, les convierte en centros donde van las masas devotas a profesar su fe. Y esta afluencia la fomentan los monjes debido a las ventajas económicas que las visitas colectivas comportaban. Igualmente, la peregrinación a las Ciudades Santas de Jerusalén, Roma y Santiago de Compostela serán ejemplo de la fe que movía a las gentes. Así, a lo largo de los caminos de peregrinación, y en concreto sobre los que conducían a la lejana Santiago de Compostela, surgen edificios para el culto con unos rasgos comunes, que irán configurando las características principales de un nuevo estilo artístico: el Románico. De esta forma, las peregrinaciones serán una de las vías más importantes de transmisión del arte románico, así como de otras ideas, modas, tradiciones, etc.

3.- El Feudalismo: El Románico es considerado en casi todos los estudios como la manifestación artística de la Sociedad feudal. Éste no fue sólo un arte monástico sino también aristocrático, como expresión de la superioridad social del clero y la nobleza en la pirámide social.

Nos encontramos en una época histórica donde la ciudad está en decadencia, y donde el comercio está estancado al igual que la circulación monetaria. La fuente de toda riqueza y poder es la tierra: monjes y nobles van a ser los propietarios casi exclusivos, grandes terratenientes, y lógicamente serán los únicos mecenas de artistas durantes los siglos XI y XII.

4.- Las Órdenes Religiosas: Las órdenes monásticas van a ser importantísimas en la difusión del Románico. La orden benedictina, en la que en este momento tiene lugar una reforma que contribuye poderosamente a su unificación, será fundamental en este proceso. Esa reforma, inspirada por Benito de Nursia, tiene lugar en el monasterio de Cluny, fundado a principios del siglo X, y su regla termina por imponerse en más de un millar de abadías diseminadas por todo occidente, que van a considerar a Cluny como la casa madre. El auge de esta orden se va a deber a que está exenta de pagar tributos a Roma y a su apoyo al Papa en su lucha contra el emperador. Pues bien, esta orden religiosa va a ser otro de los vehículos de difusión del Románico: las abadías que se fundan a partir de Cluny van a estar conformadas ya con los nuevos elementos de la arquitectura románica. Además, Cluny, también fomenta las peregrinaciones y hará del nuevo estilo arquitectónico una manifestación de su influencia.

Deja una respuesta