Escultura española del Renacimiento

En los primeros años del siglos XVI se produce en España la presencia de artistas italianos que implantarán las influencias y características del Quattrocento y del Cinquecento, por lo que las influencias de Donatello y Miguel Ángel son patentes.

Características generales:

            La escultura renacentista española presenta, frente a la italiana, una serie de características diferenciales. Ante todo, el predominio absoluto de lo religioso y el rechazo de lo pagano, que queda relegado a una función decorativa en el mejor de los casos. Lo religioso, además, mantiene el gusto por lo expresivo y realista, que en muy pocos casos dará paso a la “belleza ideal” buscada por los italianos.

            Junto a esto, hay que señalar la supervivencia de la madera policromada gótica frente a los mármoles y bronces italianos. El mármol y el alabastro se utilizan en proporciones reducidas y casi nunca en imágenes de santos. La madera se utiliza para retablos, mientras que la piedra para monumentos funerarios. Se da la técnica del estofado–encarnado.

Etapas:

Artistas italianos:

            A comienzos del siglo XVI, pueden señalarse la presencia en España de algunos escultores italianos que introducen las formas de la escuela florentina y la decoración de grutescos en relieve.

–          Doménico Fancelli, trabaja realizando el Sepulcro de los Reyes Católicos.

–          Pietro Torrigiano incorpora las influencias del Cinquecento renacentista. Su obra San Jerónimo se caracteriza por presentar un perfecto estudio de la anatomía humana.

–          Jacobo Florentino incorpora las influencias de Miguel Ángel en su obra El Santo Entierro.

Artistas españoles:

            Los modelos italianos encuentran pronto eco en los artistas españoles, que trabajan ampliamente.

–          Felipe Bigarni: Es la figura más interesante y compleja. Su primera etapa presenta influencias góticas que se desplazarán al entrar en contacto con autores como Berruguete. En Burgos realiza los relieves para el trascoro de la catedral, destacando su tema de el Camino del Calvario, donde introduce influencias renacentistas, como la incorporación un arco triunfal. Realiza con Siloé el retablo mayor de la catedral de Toledo y parte de los relieves de las sillerías del coro, caracterizados por su movimiento y difuminado. También realiza el altar mayor de Granada, donde abandona las formas del Quattrocento, incorporando figuras de mayor tamaño y dramatismo por influencia de Berruguete.

–          Bartolomé Ordóñez: En Italia asimila las formas del Cinquecento, incorporando en sus tallas los principios de Miguel Ángel, como pueden ser sus cuerpos musculosos. En la catedral de Barcelona aplica estas influencias.

–          Alonso Berruguete: Hijo de Pedro Berruguete, se educa en Italia, donde conoció a Miguel Ángel y artistas del Quattrocento como Donatello, de quien adopta la talla alargada y las formas dulces femeninas, mientras que de Leonardo da Vinci adopta su análisis psicológico.

Características de su estilo:

  1. Sentido angustioso. Sus figuras se retuercen buscando formas angulosas.
  2. Sensación de movimiento por medio de figuras inestables.
  3. Figuras de gran acción, nerviosas y gesticulantes.
  4. Búsqueda de la expresión dramática.
  5. Tendencias manieristas.

            Entre sus obras destacan el Retablo del Colegio de los Irlandeses y la sillería de la catedral de Toledo.

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