La organización política (Kalipedia)

Al frente de los extensos territorios ganados al islam se encontraba el califa, sucesor de Mahoma y vicario de Alá. El Corán encomendaba al califa «ordenar el bien y prohibir el mal» (III, 106). Su poder era absoluto, teocrático. Su autoridad era total en el aspecto religioso y en el político. El cargo de califa fue electivo en un principio; luego, los Omeyas lo hicieron hereditario en su familia.

La gran extensión del imperio hizo necesario crear una rígida administración, que se inspiró en modelos bizantinos y persas. El califa era asistido por sus consejeros o visires y por otros muchos funcionarios que se encargaban de dirigir los principales servicios del imperio. En Al Andalus (la España musulmana) existió entre el califa y el visir una figura intermedia, la del hayib, o primer ministro.

En las provincias gobernaban los valíes, quienes al principio solo tuvieron autoridad civil y, con el tiempo, también militar. Los cadíes eran los jueces y se encargaban de aplicar la justicia según las leyes del Corán, el libro sagrado para los musulmanes. También celebraban los matrimonios y realizaban una labor pedagógica enseñando a los fieles las doctrinas contenidas en el Corán.

Deja una respuesta